31 dic. 2014

Resumen de 2014


Se acaba el año y yo aún apuro sus últimas horas para hacer un pequeño repaso de las lecturas de este 2014. A principio de año me propuse leer 50 libros y, sin llegar a obsesionarme con ello o tomármelo muy en serio, ¡he llegado a los 52 libros! De todos modos seré honesta: hay un par de historias bastante cortas en la lista así que las cuento como un único libro. La verdad es que a principios de año no pensaba que fuera a lograr mi propósito y, sin embargo, he llegado poco a poco. No es que los números me importen especialmente, para mí lo primero es disfrutar de la lectura, esto de los 50 libros es solo un pequeño reto para no dejar de leer. ¡El año que viene más!

Por otro lado, también me propuse otros dos retos: leer 10 libros en inglés y leer 10 libros que tenía pendientes. El primero he conseguido superarlo ¡y hasta me he pasado! He conseguido leer 15 libros en la lengua de Shakespeare (y dos eran de él, todo sea dicho). ¡Gracias Isi por crear este reto! En cuanto al segundo propósito, he leído 5 libros de los 10 y estoy a medias del sexto. Aunque me habría gustado cumplir mi objetivo, la verdad es que no me puedo quejar con haber leído la mitad, ya que eran libros que tenía pendientes desde hace mucho.

No puedo escribir sobre cómo ha ido el año sin nombrar los libros que han pasado a formar parte de mi lista de favoritos. En 2014 los mejores libros que he leído, los que se han ganado un 5/5 vienen con nombres propios: Lolita de Vladimir Nabokov y Calígula de Albert Camus. ¡Os los recomiendo con creces!

Por último, querría daros las gracias a todos los que visitáis el blog. Hacéis esta experiencia mucho más divertida y siempre me llevo una alegría cuando veo vuestros comentarios. ¡Espero que terminéis el año estupendamente y que empecéis el 2015 todavía mejor! ¡Feliz año a todos!

A continuación os dejo un listado de todas las reseñas de los libros leídos en 2014 (de la última tanda voy algo atrasada, ya me pondré al día a lo largo de enero y febrero).

Reseñas:


 Reseñas:

Reseñas:

22 dic. 2014

Reseña: "1Q84 (Libro 3)" de Haruki Murakami


Han tenido que pasar dos años para que al fin me haya decidido a terminar esta trilogía que empecé con tantas ganas en su día. Los dos primeros libros me habían gustado mucho pero, por alguna extraña razón, siempre posponía la lectura del último tomo. Finalmente, me propuse que de este año no pasaba que lo leyera de una vez por todas. Al final me he decidido casi rozando el fin del año... pero más vale tarde que en 2015, ¿no? Si tenéis curiosidad por saber mi opinión de las previas partes aquí tenéis su reseña.

No quiero dar demasiadas pistas sobre lo que ocurre en este tomo porque supondría estropear los libros previos, así que me limitaré a hacer un resumen de la trama principal: en las dos primeras partes seguimos las voces de Aomame y Tengo. Aomame es una instructora de gimnasio que, de un día para otro, comienza a percibir cambios en su entorno. Pronto se da cuenta de que ha pasado de estar en el mundo del año 1984 al de 1Q84. Además, por si esto fuera poco, Aomame no es una mujer cualquiera sino que es una asesina especializada que mata a maltratadores por encargo. Tengo, por otro lado, también termina metido en el mundo de 1Q84. Él da clases de matemáticas pero en realidad quiere ser escritor. De hecho, le mandan reescribir La crisálida de aire, una extraña obra cuya autora es una muchacha bastante misteriosa. La novela se convierte pronto en un bestseller, lo cual conlleva una serie de consecuencias. Una secta religiosa que hasta el momento había tenido una existencia más o menos tranquila entra a formar parte de la trama para darle un giro a toda la historia. En el tercer libro se suma a las voces de Tengo y Aomame la de Ushikawa, un detective que los investiga.

La historia, como ya dije en su día, me gustó mucho. Ha sido maravilloso sumergirme en un mundo tan parecido al nuestro y a la vez tan distinto. Esta ha sido mi primera historia de Murakami y me ha hechizado con su realismo mágico. El japonés teje una trama de la que no se comprende casi nada pero que hace que quieras saber más y más. Un misterio constante envuelve a los personajes, incluso cuando ellos no son conscientes. Sin embargo, en el tercer libro me ha dado la impresión de que Murakami daba vueltas y más vueltas a lo mismo. Si en los dos volúmenes anteriores seguía leyendo porque no sabía qué me iba a esperar a la vuelta de la esquina, en este leía porque sabía que se acababa la trilogía y quería llegar al final. No sentía esa emoción que tuve hace dos años. De las 400 páginas de mi edición, la mitad podrían haber sido eliminadas y no habría pasado nada. Quizá todo podría haber quedado resuelto en dos libros un poco más largos en vez de tres.

Los personajes, eso sí, siguen siendo tan redondos como los recordaba. Da gusto leer sobre personajes tan bien definidos, tan bien caracterizados. Hay algo en ellos que los hace especiales, sobre todo a Aomame y Tengo. Sufría y me emocionaba a la vez que ellos, no lo podía evitar. Normalmente suele haber algo que me distancia de los protagonistas de las novelas, pero en el caso de 1Q84 éstos están tan bien perfilados que parecían reales. Me han encantado. Al único que no le veía demasiado razón de ser era a Ushikawa. Supongo que porque no comprendía qué aportaba su parte a toda la historia, me daba la impresión de que sobraba, de que estaba metido a presión en la novela.

En cuanto a la forma de escribir de Murakami, ésta es maravillosa. Aunque a veces sus descripciones tan detalladas me aburrían o me parecían excesivas, no cabe duda de que sabe cómo contar una historia y cómo mantener el interés del lector sin perder lirismo en sus palabras. Mis partes favoritas eran las reflexiones sobre la soledad de los personajes o sobre sus sentimientos en general. Las ha escrito de una manera tan delicada, tan clara, tan mágica, que hasta me entraban ganas de ponerme a escribir yo misma e intentar imitarlo. Y no es la primera vez que me pasa con él: hace dos años, leyendo los dos primeros volúmenes de 1Q84 recuerdo que también tenía esa necesidad de ponerme a escribir porque Murakami era una maravillosa inspiración. Ahora sé que el próximo libro que lea suyo no se va a hacer tanto de rogar.

Resumiendo: esta tercera parte de 1Q84 no me ha parecido del todo necesaria para la saga. Me ha
dado la impresión de que todo lo que ocurre aquí podría haberse añadido a los dos primeros libros y la historia habría quedado perfectamente. Sin embargo, con personajes como Tengo y Aomame, no importa tanto que haya párrafos de más y mucho menos si estos están escrito por una pluma tan maravillosa como la de Haruki Murakami.


19 dic. 2014

Friday Reads #7: Qué voy a leer en lo que queda de año



2014 está llegando a su fin y se me ha ocurrido convertir este #fridayreads en algo más especial. En vez de deciros qué pienso leer durante el fin de semana, os voy a comentar cuáles son mis planes lectores para las vacaciones hasta el día 1 de enero.

Este fin de semana quiero acabar Tan fuerte, tan cerca de Jonathan Safran Foer. En la entrada de la semana pasada ya comenté que iba a leerlo junto a María Fernanda de Entre libros y tazas de té. Llevo leídas alrededor de 100 páginas y la verdad es que, tal y como lo recordaba, el libro se lee solo. Esta segunda lectura no me está gustando tanto como la primera, la verdad, pero aún así me está resultando muy agradable volver a una historia en la que ya había estado hace unos años.

Con respecto a las póximas semanas, quiero seguir leyendo capítulos sueltos de 50 cosas que hay que saber sobre literatura de John Shuterland. No sé si os habréis fijado, pero este libro lleva meses en mi estantería de currently reading de Good Reads... es porque no lo leo de manera seguida sino de vez en cuando. Me está resultando muy curioso y, aunque a veces desearía que no estuviera tan sumamente centrado en el mundo sajón, lo estoy disfrutando bastante. Por otro lado, en cuanto termine Tan fuerte, tan cerca quiero empezar con el último volumen de la trilogía del Mundo de Tinta de Cornela Funke: Muerte de tinta. Hace años que leí la segunda parte y va siendo hora de acabar ya esta historia que tanto me ha gustado. No suelo leer libros juveniles porque no conecto con las historias normalmente, pero esta ha sido una excepción. Además, esta en esa dischosa lista que me hice de libros que quería leer este año y la cual he ignorado sobremanera.

¿Qué vais a leer vosotros desde hoy hasta que acabe el año?

16 dic. 2014

Reseña: "Doña Bárbara" de Rómulo Gallegos


Doña Bárbara narra la historia de una rica terrateniente que ha acumulado grandes tierras y manadas extensas de ganados usando a los hombres para su provecho personal y sobornando a los funcionarios locales. Es la obra de mayor éxito de Rómulo Gallegos, en ella dramatiza el conflicto entre civilización y barbarie que a su parecer definía el ser de Venezuela y su realidad.
Este año me he apuntado a un curso de Lectura y Escritura. Como primera lectura nos recomendaron leer Doña Bárbara de Rómulo Gallegos. Jamás había oído hablar de la novela, aunque a lo mejor a alguien le suena de haber visto alguna de las telenovelas basadas en esta historia... ¡y es que es muy famoso el libro en Venezuela! La cuestión es que empecé leyéndolo con muchas ganas y al final lo terminé a trancas y barrancas.

Al principio me costó meterme en la historia. El sitio sobre el que habla no se parece en nada a lo que yo estoy acostumbrada. Esto no es algo malo, todo lo contrario, y por eso mi ilusión inicial permaneció intacta durante las primeras páginas. El vocabulario me costaba un poco al principio, pero menos mal que el kindle tiene diccionario integrado y no tenía que detenerme mucho buscando palabras. La cuestión es que, si bien no me estaba resultando fácil hacerme con Doña Bárbara, al menos me estaba gustando, o deseaba que me gustara. Estaba disfrutando de la historia, la verdad, pero entonces, hacia casi la mitad del libro, la historia comenzó a tomar unos derroteros que no me gustaron nada. No soy muy amante de los culebrones ni de las telenovelas, y debería haberme imaginado que esto iba a pasar por mis investigaciones previas... Comencé a aburrirme cada vez más de la historia, hasta el punto de que me saltaba párrafos con el fin de llegar al final del libro. La historia dejó de importarme y lo único que hacía que siguiera leyendo era que me habían mandado la novela para el curso.

Los personajes, que en un principio prometían, se me hicieron bastante aburridos. Santos Luzardo, el protagonista, me resultaba soporífero e insulso. No me llamaba nada la atención. Doña Bárbara me dio la impresión de que era la típica femme fatale con un pasado muy duro que justificaba que se comportara tan malamente en la actualidad. Y Marisela, la hija de Doña Bárbara, no había por dónde cogerla. Una niña criada en el bosque por un padre borracho se vuelve refinada porque le colocan un vestido bonito y la duchan. Sin lugar a dudas, los personajes fueron mi principal problema con la novela. El triángulo amoroso fue la gota que colmó el vaso. Quizá habría podido pasar por alto el hecho de que no me gustaran nada los protagonistas... pero el drama romántico hizo que terminara de desesperarme. No sé si lo he dicho alguna vez, pero no soy muy aficionada a las historias de amor y aquellas que además suponen dilemas de este tipo suelen no gustarme por lo general. Mi aburrimiento aumentó. A partir de quí tuve que obligarme a leer todos los días hasta terminar la historia. Obligarme, sí. Ya no disfrutaba de la lectura.

La única razón por la que no le doy un 1/5 a Doña Bárbara es porque he de reconocer que Rómulo Gallegos sabía escribir muy bien. El vocabulario que usaba era muy rico y la historia estaba bien organizada. Esto quiere decir que, de tener que leer otra obra del autor, lo haría encantada. Mi problema con este libro no estuvo nunca en la pluma del escritor, quizá esto fue lo único que hizo que pudiera llegar al final (si no, lo habría dejado a pesar de ser una lectura para el curso este). Mi problema estuvo en la historia y los personajes. Me aburría como una ostra y, lo peor de todo, me daba igual lo que pasara.

En definitva, Doña Bárbara no ha sido un libro para mí. Rómulo Gallegos escribía muy bien pero no consiguió venderme la historia. Si os llama la atención y os gustan este tipo de historia, os animo a leerlo, tampoco quiero haceros creer que es terrible. Es solo que no conecté para nada con la novela... cosas que pasan.


12 dic. 2014

Friday Reads #6: 12 al 14 de diciembre

Hace tiempo que no escribo ninguna entrada sobre lo que tengo pensado leer durante el fin de semana, así que ya iba siendo hora.

En los próximos días tengo planeado terminar el tercer libro de 1Q84 de Haruki Murakami. Formaba parte de los libros que quería leer antes de que acabara el año y, aunque no voy a lograr mi propósito ya, me apetecía mucho acabar esta trilogía. Me quedan unas 150 páginas y me está gustando, pero no tanto como los dos volúmenes que lo preceden... aún así tengo ganas de ver cómo acaba la historia.

Además, he de terminar el libro antes del lunes porque ese día empiezo a leer Tan Fuerte, Tan Cerca de Jonathan Safran Foer junto a María Fernanda del blog Entre libros y tazas de té. ¡No os podéis imaginar lo que llevo pensando en releer este libro y al fin ha llegado el momento! ¡Y encima en compañía!

¿Qué vais a leer vosotros durante los próximos días?

9 dic. 2014

Reseña: "Calígula" de Albert Camus


Mi primer contacto con Albert Camus fue hace dos años, con El extranjero. Sin embargo, no fue hasta este año, en junio, que retomé al autor leyendo La peste. Cuando terminé este último título pensé que, viniendo a ser lo normal en mí, no volvería a retomar la lectura de Camus hasta dentro de un año como mínimo. No obstante, para mi sorpresa, desde el verano se ha apoderado de mí cierto sentido de la resposabilidad y me ha salido la vena de la constancia en cuanto a la lectura: si empiezo un autor, quiero leerme su obra de manera lo más seguida posible. Por eso, unos meses después he leído Calígula, una obra de teatro que pertenece a su ciclo del absurdo (al que también pertenecen El extranjero, El mito de Sísifo y El malentendido).

La historia de Calígula mezcla hechos documentados de la vida del emperador romano con la propia filosofía de Camus sobre lo absurdo. Calígula se da cuenta, tras la muerte de su querida hermana, que los seres humanos tenemos fecha de caducidad. Ante esta epifanía, decide llevar hasta el extremo la lógica, dando lugar a muchas situaciones que carecen de sentido alguno. Su objetivo al hacer esto es poder escapar, de algún modo, a la futilidad del hombre. Sin embargo, en su empeño terminará llevándose por delante a todos los que lo apoyan de algún modo, quedando sumido en una gran soledad.

Calígula ha sido una historia que ha conseguido interesarme tanto que apenas podía dejar de leerlo. Las únicas pausas que llegué a realizar a lo largo de la lectura fueron debidas al uso de transporte público (nadie quiere pasarse de parada cuando va en tren). Hacía mucho tiempo que no señalaba tantos pasajes en un libro, cada línea tenía un significado especial que Camus le había dado de manera consciente. Tenía que leer con especial atención para no perder ningún detalle de los diálogos. Sin embargo, mi escaso conocimiento sobre el movimiento filosófico del existencialismo hicieron que mi entendimiento de la obra fuera algo limitado. Una vez llegué a la última páginas tuve la impresión de que algo se me escapaba entre las distintas escenas, que había algun matiz que no había sido capaz de apreciar. No lo digo como algo negativo, todo lo contrario. Esta obra ha supuesto el empujón que me faltaba para querer aprender más sobre el existencialimo y ampliar mis conocimientos de filosofía (que, admitamoslo, son bastante reducidos).

Me ha parecido muy intersante contrastar esta obra con La peste, sobre todo a sus protagonistas. La evolución de pensamiento de Albert Camus está patente en estas dos historias, que se llevan 3 años. La forma de afrontar el absurdo del Doctor Rieux (protagonista de La peste) es mil veces más optimista que la de Calígula. Este último adopta una posición bastante negativa y pesimista  que supondrá su perdición final. Creo que el poder comparar distintas obras del autor hace que la lectura sea mucho más rica (por eso no descarto visitar de nuevo El extranjero en un futuro no muy lejano). Pero centrándonos en esta obra de teatro, me ha sorprendido gratamente cómo Camus consigue mezclar sus propias ideas con el personaje histórico. Se convierten en un único ente y no se nota dónde acaban las unas y empieza el otro. Además, el estilo escueto del escritor argelino va gustándome cada vez más. Tiene una fuerza extraordinaria sin necesidad de recurrir a párrafos interminables llenos de reflexiones sobre el bien y el mal. Camus escribe lo justo para mandar el mensaje que quiere y no le hacen falta adornos.

En definitiva, Calígula ha sido una lectura magnífica y, junto a Lolita, ha sido una de las lecturas de este año que se merecen la puntuación más alta. No solo ha conseguido fascinarme más allá de lo que yo podía imaginar, sino que me ha hecho querer seguir leyendo su obra y aprender más sobre la corriente filosófica a la que él ayudó a dar forma. Que no os extrañe si dentro de unos meses volvéis a ver a Camus por aquí.


7 dic. 2014

Resumen Semanal #2

Imagen: andeefdu
¡Ya está aquí un nuevo fin de semana y yo me dispongo a dejaros constancia de algunas cosas que me gustaron bastante durante las dos últimas semanas!

  • Para empezar: esta entrada que publicó María Fernanda en su blog Entre libros y tazas de té sobre los retos de lectura y cómo pueden afectar nuestra forma de leer de manera negativa a veces. Os recomiendo, ya que estoy, el blog en sí, porque es precioso y su contenido es una maravilla. Es uno de mis favoritos (:
  • Me pareció también muy interesante otra entrada que encontré en el blog Historias Iluminadas sobre las puntuaciones que se les dan a los libros y cómo, a veces, se puntúa sin ser demasiado crítico. Me parece que esto levantó algunas ampollas en BookTube (la parte de Youtube dedicada a los libros) hace unos meses... pero eso es otra historia. Con respecto a este caso, me parece que su autora trató muy bien el tema.
  • Hablando de Booktube, Claire, del canal Reading Bukowski (uno de mis favoritos de toda la vida) hizo un video reflexionando sobre los libros de segunda mano y cómo estos han pertenecido a otra persona y recogen más de ella de lo que puede parecer en un primer momento. Está en inglés, eso sí, pero Claire tiene un acento muy bonito y habla de una manera que se la entiende bastante bien.
  • Ya que nos hemos ido de viaje por la red, querría recomendaros un tumblr que me encanta en el que su autora publica unas fotos preciosas de sus libros. Sus lecturas, además, son muy interesantes y suele enseñar imágenes de sus estanterías (las cuales me dan mucha envidia).
  • Hoy he leído una entrada que Marie, de A book a Day Keeps the Doctor Away ha creado sobre Alicante. En ella hace un inventario sobre algunas de sus cafeterías preferidas en la ciudad y sobre librerías que se encuentran en ellas y que no forman parte de ninguna cadena. Creo que es una buenísima idea y, si algún día os dejáis caer por allí, esto es puede servir mucho.
  • Para acabar, aquí os dejo una recopilación de gifs que pueden resultar muy útiles para los lectores. La creadora de esta selección ha sido Abbey Walcott de Tocado y Leido. ¡Disfrutadlo!

¿Qué os ha parecido el resumen de esta semana? ¿Algo os llama la atención?

5 dic. 2014

WRAP UP: Noviembre 2014



Cuando estaba anotando los libros que había leído este mes de noviembre me quedé bastante asombrada: ¡8 libros! El doble de lo que suelo leer normalmente. Lo más curioso de todo es que 7 de esos libros los leí en la primera quincena del mes, ya que en la segunda mitad de noviembre no sé qué me pasó que, aunque estaba leyendo un libro que me estaba gustando mucho, mi ritmo disminuyó con creces. Sería la resaca de los quince días previos. En cuanto a las reseñas, prometo que a lo largo de este mes intentaré ponerme al día. Hasta entonces, os dejo estos breves comentarios:

  • Doña Bárbara de Rómulo Gallegos [2/5]. Me lo mandaron leer en un curso que estoy haciendo de literatura y la verdad es que me dejó bastante fría. Es verdad que está muy bien escrito pero llegó un punto en el que la historia perdió todo el interés para mí y emepecé a aburrirme como una ostra.
  • Sobre la lectura de Marcel Proust [3/5]. En realidad no es un libro, sino más bienun artículo que el escritor francés publicó en una revista. En él, reflexiona sobre el papel de la lectura en su vida. Es bastante curioso y apenas llega a las 70 páginas si mal no recuerdo. El estilo de Proust me resultó algo denso... pero ya me lo esperaba.
  • Narrative of the Life of Frederick Douglass, an Americal Slave de Frederick Douglass [3/5]. En la universidad nos mandaron leer unos capítulos de este libro, una biografía de los años de esclavo de Frederick Douglass, el cual terminó convirtiendose en un conocido activista a favor de la abolición de la esclavitud en Estados Unidos. Me saqué el libro de la biblioteca para saber cómo acababa la historia y me gustó bastante. Un relato escalofriante, que os recomiendo leer.
  • Volpone de Ben Jonson [3/5]. De nuevo la universidad decide lo que leo. Esta obra de teatro era una de las lecturas obligatorias de una asignatura que tengo sobre literatura inglesa del Renacimiento. Es una comedia sobre Volpone, un hombre rico que solo desea enriquecerse más aunque sea a espensas de los buitres que le rodean. Me gustó, aunque las comedias no son lo mío, la verdad.
  • Poema de mío Cid [3/5]. Ya iba siendo hora de que leyera el poema épico por escelencia de España. Estaba aburrida de verlo nombrado por todas partes y solo haber leído resúmenes sobre su trama. Me gustó bastante, aunque las partes en las que se inflan a matar gente me resultaron algo aburridas. Leí una versión adaptada al castellano actual, eso sí.
  • Dr. Jekyll y Mr. Hyde de R. L. Stevenson [4/5]. Una historia victoriana clásica que no había leído aún. Sabía de qué iba a malas penas pero no esperaba encontrarme un relato tan bien escrito y lleno de tanto misterio. No fue hasta el final que pude respirar tranquila porque todo se había resuelto. ¡Os lo recomiendo!
  • The Changeling de Thomas Middleton y William Rowley [4/5]. Otra lectura obligatoria. No esperaba que me gustara tanto esta obra de teatro, pero hay algo en las tragedias de venganza que siempre me roba el corazón. Lo disfruté de principio a fin y no tuve que pelearme con el lenguaje tanto como con Shakespeare. Tanto me gustó que ahora mismo estoy leyendo otra obra de teatro de Middleton.
  • La broma de Milan Kundera [4/5]. El misterio que no consigo explicar: me estaba gustando mucho el libro y, sin embargo, me costó terminarlo porque no conseguía ponerme a leer más de 10 páginas cada dos días. Esta es la primera novela de Milan Kundera y se nota. La historia me gustó más que la de los otros dos libros que he leído del autor (La insoportable levedad del ser y La identidad) pero se nota un estilo más pulido en sus obras posteriores. Como podéis comprobar, me he propueste leer todo lo que este hombre ha escrito.

Y hasta aquí llegan mis lecturas de noviembre. No sé si en diciembre leeré tanto, pero haré un último esfuerzo para cumplir mi meta de leer 50 libros este año. 
¿Qué habéis leído vosotros este mes? ¿Cómo van vuestros propósitos para 2014?

24 nov. 2014

Reseña: "The Goldfinch" de Donna Tartt


Si pienso en mis lecturas de este verano, el primer libro que me viene en mente es The Goldfinch de Donna Tartt (El jilguero en castellano). Le dediqué unas dos semanas de julio... un cuarto de mis vacaciones. Llevaba mucho tiempo queriendo leerlo, me lo había comprado hacía un mes y no pude contenterme a pesar de tener otros libros pendientes: en cuanto tuve ocasión me sumergí en sus páginas. Me encantó la historia, los personajes, el estilo de la escritora y en mi delirio le di una puntuación de 5/5 en Good Reads... al mes la cambié a 4/5. Muestra de que los libros, si reposados, se llevan puntuación correcta.
Si aquella mañana no hubiera llovido, si Theodore y su madre hubieran llevado un buen paraguas, si, si, si... quizá no hubieran buscado refugio de una tormenta en el museo Metropolitan de Nueva York. Allí estaban, contemplando una exposición de maestros de la época dorada del arte holandés, cuando de pronto estalló una bomba y Theodore se encontró de repente solo y rodeado de un montón de escombros. Buscando la salida, el chico, que acaba de cumplir trece años, se topa con un visitante que estaba minutos antes contemplando la misma exposición acompañado de una chiquilla hermosa. El hombre muere delante de los ojos de Theodore, pero antes le entrega un anillo, pidiendo que lo devuelva a un tal Hobie, dueño de una tienda de antigüedades. Theo abandona el museo, llevando consigo el anillo y algo más...
Y esta es la premisa con la que empieza el libro, aunque luego se extienda en el tiempo hasta que Theo alcanza la edad adulta. Y es que en las más de 800 páginas de mi edición, da para eso y mucho más. Empecé la novela pensando que me iba a encontrar con una lectura complicada, lenta, densa... cuál fue mi sorpresa al verme enganchada entre las palabras de una historia con un ritmo vertiginoso. Si hay una cosa que Donna Tartt ha sabido hacer bien con El jilguero es la forma de organizar la acción. Recuerdo estar leyendo y tener que dejar el libro a un lado porque no podía soportar tanta emoción y un nuevo giro en la trama. Y es que cuando todo parecía ir por un camino relativamente predecible, la autora rompía todos mis esquemas y hacía que Theo tomara un rumbo completamente distinto al que yo podría haber imaginado. Sin embargo, he de reconocer que en las partes donde alguno de los personajes divagaba sobre la restauración y los distintos métodos de restaurar un mueble me aburría un poco y se me hicieron pesados, pero qué se puede esperar de una novela tan larga... algunas páginas siempre le tienen que sobrar (soy de la opinión de que si un libro tiene más de 300 páginas es que tiene ciertos pasajes prescindibles, pero eso ya es otra historia).

En cuanto a los personajes, comprendo que no sean para todos los gustos. Meses antes de comprar el libro leí alguna reseña en la que se comentaba lo insoportable que eran algunos personajes... y veo por dónde van los tiros. Los personajes creados por Donna Tartt no son fáciles de digerir, sus excesos y abusos hacen que quieras tirarte de los pelos más de una vez y a menudo su forma de actuar va en contra de cualquier lógica. Y sin embargo... a mí fueron esas cosas las que me hicieron creerme a los personajes. Theo, el protagonista, me pareció muy real. Una persona rota por el dolor que arrasta esa sensación de entumecimiento y de no poder sentir nada que intenta prolongar a través de una vida llena de adicciones. Sinceramente, conforme más leía y Theo cumplía años, más me dolían sus decisiones, pero las entendía porque aquel dolor provocado por la muerte de su madre y los acontecimientos posteriores eran una razón más que suficiente. Porque perder el eje central de tu vida siendo adolescente por algo tan injusto como un atentado es normal que deje a esa persona con cicatrices de por vida que muy dificilmente va a poder superar. Puede que otros personajes como Boris, el gran amigo de Theo o Pippa su gran amor no sean tan creíbles, pero consiguieron despertar cierta simpatía en mí igualmente. Boris era el contrapunto a la seriedad de Theo, tenía un carácter irreverente que me gustó mucho, me resultó muy divertido a pesar de la oscuridad que lo envolvía. Y Pippa me parecía muy acertada, muy coherente. Su historia de Theo era algo verdadero, algo que podría pasar en la vida real. Pero, y lo repito de nuevo, el gran personaje en The Goldfinch es Theo, es la esencia del libro y solo por él merece la pena leer el libro.

Y por si esto no fuera suficiente, Donna Tartt escribe de maravilla. Su estilo es sencillo pero bonito a la vez. A veces me fascinaba la forma en la que tenía de tejer la historia. Si tenéis la oportunidad de leerla en inglés comprobaréis que no es una escritora cualquiera, su uso del lenguaje, sus bromas, sus descripciones en boca de Theo... todo hacía que me gustara el libro más y más. Ha tardado 10 años en escribir esta novela, pero bienvenidos sean esos 10 años si le han servido para crear una historia tan bien tejida con un movimiento constante que a la vez se intercala con retazos de novela psicológica. Un libro que se merece el Pulitzer pero que sin embargo no es tan perfecto como para considerarlo (como he llegado a ver) el primer clásico del siglo XXI. Donna Tartt sabe contar una historia maravillosamente, sí, pero con un libro tan gordo, como ya he dicho antes, siempre hay páginas que sobran. Mentiría si dijera que The Goldfinch no se me hizo pesado en ocasiones, sobre todo cuando se hablaba de la restauración de muebles y de los procedimientos a seguir. También me dio la impresión de que algunas partes se extendían más de lo necesario, la trama se prolongaba innecesariamente en ocasiones. La razón por la que seguía leyendo era porque el personaje de Theo me gustaba mucho y quería saber más, pero soy consciente de que para alguien a quien no le gusta demasiado el protagonista, esto puede ser la gota que colma el vaso.

En definitiva, The Goldfinch (o El jilguero) me ha gustado muchísimo, pero no quiero hacer pensar que es una obra redonda o un nuevo clásico (lo de clásico se verá dentro de años de todos modos). Tiene sus defectos y peca, en ocasiones, de lenta y larga de más. Eso sí, dejando esto a un lado, la trama en general, los personajes y la pluma de Donna Tartt hacen que se trate de un libro que os animo a leer si estáis con la duda. Puede que parezca una tarea hercúlea por su grosor, pero una vez que lo empecéis os pasará como con las pipas: hasta que no lleguéis al final no podréis parar (salvo cuando se extiende de más, que no viene mal tomarse un pequeño descanso).


22 nov. 2014

Resumen semanal #1

Imagen: weheartit
Llevo bastantes meses pensando en crear una sección en el blog que sea algo distinta a lo que normalmente publico. Muchas veces pienso en cómo me gustaría poder compartir con vosotros cosas que me llaman la atención o que me gustan especialmente, pero con eso de que Holdmybooks es un blog sobre libros y reseñas, suelo echarme siempre hacia atrás. Pero se acabó esto: he decidido ser valiente. En esta sección quiero enseñaros todo aquello que, a lo largo de la semana, me ha gustado tanto como para guardarlo en la barra de favoritos. Sé que la mayoría de las cosas que vaya a compartir con vosotros estarán relacionadas con la literatura... pero es que mala hiebra nunca muere.
  • En primer lugar me gustaría compartir con vosotros la siguiente entrada que leí hace unos meses: Literatura fácil. El nuevo negocio. Su autora analiza el hecho de que haya tanta gente que lea exclusivamente libros más o menos sencillotes y que se dejen de lado los clásicos o los libros más complejos. Recuerdo que me pareció bastante interesante y que daba en el clavo en muchas cuestiones.
  • También me ha gustado mucho un artículo de Javier Marías: Hasta cuándo esperan los libros. Lo he descubierto leyendo el blog de Marie y me ha parecido muy acertado. Trata sobre los críticos y cómo a veces se ensalzan novelas que tienen fecha de caducidad para dentro de unos meses. 
  • Y por último, estos marcapáginas que vi hace tiempo en tumblr pero que volví a encontrar por internet hace unos meses. ¿No son geniales? Se aceptan regalos (:
¿Qué os han parecido los enlaces? ¿Os gusta esta nueva sección? Creo que va a ser la inquilina de los sábados en el blog.

14 nov. 2014

Reseña: "Un mundo feliz" de Aldous Huxley


Llevo varios meses queriendo escribir esta reseña y, por una razón u otra, siempre la he ido posponiendo hasta que me he decidido. Hacía años que quería leer este libro porque es una distopía clásica que hay que leer y porque me llamaba mucho la atención la trama. En julio llegó el momento de vernos las caras y la verdad es que me gustó, aunque no tanto como yo pensaba que me iba a gustar.

Un mundo feliz nos sitúa en una sociedad del futuro donde el descontento ha sido erradicado: todas las personas son felices y, cuando comienzan a sentirse un poco tristes, consumen una droga creada exclusivamente para que regresen a su estado de felicidad. Los niños son creados en laboratorios en cadenas de montaje y la población se agrupa en una serie de estratos, dependiendo de su nivel intelectual. Así, les será asignado un trabajo u otro. Todo esto se logra eliminando ciertos aspectos primordiales de la vida de una persona como la familia, la diversidad cultura, las artes y demás. Un futuro ideal que, si se reflexiona sobra él, no lo es tanto. Bernard Marx, sin embargo, no parece tan convencido de la sociedad en la que vive y desea viajar a una reserva donde se encuentran aquellos que no forman parte de la "civilización". Allí conoce al Salvaje, que supone el contrapunto entre dos formas de vida completamente distintas.

Quería leer el libro sobre todo porque me llamaba mucho la atención la historia que contaba. Sentía curiosidad por esa ironía de que, aun siendo siempre felices, siguen teniendo una existencia triste. Ya me había imaginado cómo sería la novela y todo y luego resultó que no se parecía en nada a mis expectativas... lo cual no fue ni bueno ni malo, simplemente distinto. Me dio la impresión de que la novela tardaba en "despegar". El principio se me hizo relativamente lento en comparación con cómo de rápido transcurren los hechos de la segunda mitad del libro. Me desconcertó un poco esta falta de simetría, sinceramente, y creo que por eso no disfruté de Un mundo feliz tanto como yo esperaba. Sin embargo, he de decir que la idea que hay tras esta novela es interesantísima y se asemeja a un posible futuro de nuestra sociedad más de lo que me gustaría. Y es que la sociedad fordiana (así se llama en el libro) ha omitido todo tipo de influencias que puedan causar algun conflicto, incluidos la literatura, el arte, la diversidad cultural, la religión o la filosofía. Así, todos son felices y si no, pueden recurrir a la droga que les da el propio gobierno. Pero en resumen, la trama me dio la impresión de que podría haber dado mucho más de sí, quizá con unas páginas más. Me supo a poco (lo mismo me pasó con Fahrenheit 451 de Ray Bradbury)

Creo que en relación a los personajes lo que más me llamó la atención fue su dependecia de la droga. Era casi como el agua para ellos. ¿Me siento algo decaído esta mañana? Droga. ¿Estoy pensando demasiado sobre temas controvertidos? Droga. ¿Quiero pasármelo bien? Droga. Y así sucesivamente. Lo más sorprendente era que lo trataban como algo natural, como lo más normal del mundo... y supongo que era porque en su mundo el que se negaba a ponerse hasta las cejas era el bicho raro. Sin embargo, me gustaría centrarme en dos personajes: Bernard Marx y el Salvaje. El primero es nativo de la sociedad fordiana, pero no termina de encajar en ella. Es el personaje que da pie a todo lo que ocurre a continuación, pero con una diferencia a los típicos personajes inconformistas con su mundo: en el fondo lo que él desea es ascender en la escala social y sus intenciones no son nada nobles. Me gustó bastante este detalle de su personalidad, porque lo hace muy real para el lector. El Salvaje, por otro lado, me pareció que era un personaje algo desperdiciado. De nuevo, lo precipitado del final hizo que, para mí, se quedaran muchos flecos colgando con respecto a él. Me habría gustado que se desarrollara un poco más su perspectiva, le habría dado muchísima fuerza al personaje y a la trama en general y el final no habría sido tan abrupto.

En definitiva, me ha gustado Un mundo feliz, pero creo que Aldous Huxley podría haber desarrollado un poco más la trama para que no fuera tan lenta al principio y tan precipitada al final. Sé que soy un poco tiquismiquis en ese aspecto, pero es una de mis manias cuando leo. De todos modos, la idea que se esconde detrás del libro (y que viene a ser una de las partes más importantes) me pareció muy acertada y necesaria para reflexionar sobre el mundo donde vivimos y cómo va a evolucionar este. Os la recomiendo sí o sí.


2 nov. 2014

WRAP UP: Octubre 2014


¡Qué rápido se ha pasado octubre! Ya ha llegado noviembre y yo aún tengo la impresión de que hace nada que se acabaron las vacaciones de verano. Pase el tiempo a la velocidad que pase, una cosa es clara: el comienzo de un nuevo mes del año es sinónimo de Wrap Up y de resumiros lo que he leído en los últimos 31 días.

  • Lolita de Vladimir Nabokov [5/5] (Reseña). Es el mejor libro que he leído en lo que va de año, sin duda alguna. Aún sigo pensando sobre la historia, los personajes y demás... no lo puedo evitar.
  • Noches blancas, El pequeño héroe y Un episodio vergonzoso de Fyodor Dostoyevski [4/5] (Reseña). Estos tres relatos largos de Dostoyevski fuero una buena forma de volver a un autor que había dejado olvidado desde que lo leí hace unos años. Aunque me gustó mucho más la segunda historia, las tres tienen la calidad que cabía de esperar del autor ruso.
  • Romeo and Juliet de William Shakespeare [4/5]. Tuve que releerlo para clase en versión original. Ya había leído la obra un par de veces pero siempre en castellano. La experiencia de leerla en inglés ha sido estupenda y me ha servido para quitarme el miedo que le tenía a este autor en su lengua original.
  • En el café de la juventud perdida de Patrick Modiano [3/5] (Reseña). Quería leer algo del nuevo premio Nobel de literatura y este libro cayó en mis manos. Me gustó pero no me sorprendió demasiado, una novela francesa más. Aún así, no descarto volver a leer al autor.
  • El llano en llamas de Juan Rulfo [3/5]. En julio leí Pedro Páramo, la otra obra el autor y la verdad es que me gustó mucho. El llano en llamas, sin embargo, no me ha llamado tanto la atención. No me terminaron de gustar los relatos que lo componen, el único que de verdad disfruté fue Luvina.
¿Vosotros qué habéis leído este mes?

27 oct. 2014

Reseña: "En el café de la juventud perdida" de Patrick Modiano

En cuanto se dio a conocer el nombre del nuevo ganador del Premio Nobel de literatura quise leer algún trabajo suyo. Me suele gustar la literatura francesa, con sus tramas psicológicas y personajes complejos, así que supuse que Patrick Modiano me iba a gustar también. Un compañero de clase me dejó En el café de la juventud perdida porque a él le había gustado mucho así que no me costó elegir por dónde empezar con el autor. He de decir que, si bien disfruté del libro, no me ha enamorado.

La historia nos sitúa en el Paris de los 60, en un café que suele estar frecuentado por los mismos clientes. Entre ellos se encuentra Louki, una joven algo reservada cuya historia se va descubriendo a través del punto de vista de cuatro personajes: un estudiante asiduo del café, un detective que investiga a la chica, la misma Louki y un amigo con el que comparte algo más que una amistad. Con estas cuatro perspectivas se va resolviendo el puzle que supone Louki, dando pie a una trama que se centra más en el personaje y en su razón de ser que en lo que en verdad ocurre.

La historia me gustó bastante pero, no sé por qué, me esperaba algo más de Patrick Modiano. La trama no me pareció excesivamente innovadora, me recordó a otros libros de autores franceses que ya había leído, pero, como todos me habían gustado, En el café de la juventud perdida también me gustó. Creo que la parte que más me gustó de la novela fue la última, la que narraba su amigo donde se presentó el concepto del Eterno Retorno, algo que me encantó.

Me pareció que le faltaba algo de poesía, no encontré nada que explicara el Premio Nobel. Sé que solo he leído un libro suyo y que tengo que leer más novelas que haya escrito para poder tener una opinión informada sobre el autor. Me pasó como con Camus, esperaba un estilo más rebuscado y me encontré una escritura muy sencilla que, sin embargo, consigue atraer al lector y hacer que siga leyendo. Las frases empeladas son breves pero son más que suficientes para enviar el mensaje que se quiere transmitir. Los personajes también estaban muy bien trabajados, sobre todo Louki, la cual empieza siendo una desconocida para convertirse en una protagonista cuya vida es más que intrigante.

En definitiva, En el café de la juventud perdida me ha gustado y lo recomendaría, sí, pero no ha sido tan maravilloso como esperaba. La trama es el tipo de historia que me gusta pero no es excesivamente original. Los personajes son el punto fuerte de la novela y supongo que esto tiene sentido, porque son la parte principal de todo el libro. Sin duda, seguiré leyendo más libros de Patrick Modiano a ver si termina de convencerme.


26 oct. 2014

Relecturas


La semana pasada terminé de leer Romeo y Julieta de William Shakespeare por tercera vez. La primera lectura se debió a que me lo prestaron, la segunda fue a raíz de comprármelo yo unos años después y la tercera ha tenido lugar porque es una de las lecturas obligatorias que tengo que realizar para este cuatrimestre... aunque en esta ocasión lo leí en inglés (¡y qué diferencia! aunque de eso ya os hablaré en otra ocasión). Pero no os engañéis, esto ha sido una anomalía, en realidad es muy raro que relea libros.

Normalmente termino un libro y sé que ya no volveré a tocarlo nunca más. Tengo tantos libros pendientes que no me veo con las fuerzas de hacer relecturas en detrimento de aquellos tomos que me quedan por leer. Es más una cuestión de culpabilidad que de convicción. No releo porque aún me quedan 55 libros (a día de hoy) por leer que compré con dinero de mi propio bolsillo o que me regalaron. Y todos esos libros me miran desde la estantería y me da una vergüenza tremenda que sean tantos. Sé que os puede parecer que estoy un poco ida de la cabeza, pero es que fue cumplir los 20 y sentirme mal por despilfarrar el dinero en cosas que no necesito. Para mí nunca contará como excusa aceptable que los libros son bonitos y adornan las estanterías o que son parte de mi colección... si compro una novela, una obra de teatro o un poemario (lo cual no suele ocurrir porque tengo a la poesía abandonadísima) es para leerlos, no para usarlos de decoración.

No suelo releer, pero en ocasiones no lo puedo evitar. Hay libros a los que me siento atraída siempre, aunque ya sepa qué ocurre en cada una de sus páginas. Quizá se debe a que soy una sentimental empedernida, porque muchas de estas lecturas las relicé de adolescente, cuando descubría géneros nuevos. A lo mejor dentro de 5 años releo algunos libros que he leído con 20 y pocos, quién sabe. Lo cierto es que la saga de Harry Potter me trae un cantidad tremenda de recuerdos y por eso los he leído varias veces. El Diario de Ana Frank también lo he leído un par de veces porque fue el primer libro que me puso los pelos de punta y me hizo llorar de la rabia como antes no había llorado. Y, ¡cómo no!, 1984 de George Orwell, el cual leí a los 16, volví a leer a los 19 y ahora, a los 22, me entra la morriña y quiero volver a él. Aparte de los mencionados, hay otros libros que he releído, pero los que acabo de nombrar son los que no me sabe mal volver a leer, los que no despiertan ningún sentimiento de culpabilidad, supongo que porque son historias que me marcaron en su momento y para mí regresar a sus páginas es como ver un álbum de fotos de mis recuerdos de adolescente.

Decía que a lo mejor cuando este cerca de los 30 releo obras que estoy leyendo ahora. Algunas ya las tengo en mente: El gran Gatsby de F. Scott Fitzgerald, Los falsificadores de monedas de André Gide, La metamorfosis de Kafka o Crimen y castigo de Dostoyevski... pero para eso aún me quedan unos cuantos años por delante.

Ahora os toca a vosotros, ¿cuál es vuestra opinión sobre las relecturas?


24 oct. 2014

TAG: Libros que tenía que comprar pero que aún no he leído.


Aunque suelo controlarme a la hora de comprar libros, los regalos son algo mucho más distinto. Pido libros que tengo muchísimas ganas de leer y luego tardo en hacerlo. Por ello, la mayor parte de los libros en esta lista son regalos... al menos mi bolsillo no nota los impulsos tanto.

  1. The picture of Dorian Gray de Oscar Wilde. Lo encontré a muy buen precio y me lo compré, pensando que lo leería pronto... error. Ha pasado un año y sigue intacto.
  2. Pride and Prejudice de Jane Austen. Lo mismo que con la novela que acabo de nombrar me ocurrió con esta. Creía que me animaría así con la autora y ni por esas. Eso sí, este curso me toca leer el libro como lectura obligatoria.
  3. Bel Ami de Guy de Maupassant. Creo que he mencionado alguna vez mi época oscura de compras sin control de la que todavía conservo libros sin leer. Este es uno de ellos. Debe de llevar conmigo unos 4 años.
  4. Sputnik, mi amor de Haruki Murakami. Mira que le di vueltas a comprar este libro, le tenía unas ganas tremendas, lo compré y... fin del encanto. He de decir que en estos últimos meses me ha estado tentando mucho para leerlo, a lo mejor cae antes de que acabe el año.
  5. The Bell Jar de Sylvia Plath. Lo compré el año pasado como parte de un pedido a Bookdepository. Hacía tiempo que lo quería leer, pero estoy esperando el momento adecuado para hacerlo porque tengo la impresión de que no es un libro que se deba leer a la ligera.
  6. Middlemarch de George Elliot. Regalo de las Navidades pasadas, aún no he encontrado cuándo ponerme con él. Quiero esperar a tener un respiro, a lo mejor el verano que viene llega su turno.
  7. El hombre que confundió a su mujer con un sombrero de Oliver Sacks. Una colección de relatos que pedí como regalo y que aún ni he abierto. Y sigo sin saber cuándo lo haré... todo un misterio.
  8. Libro del desasosiego de Fernando Pessoa. Este lo empecé hace unos años, cuando lo saqué de la biblioteca. Me lo quise tomar con calma y no pude terminarlo, así que lo pedí de regalo de cumpleaños si mal no recuerdo. Me pasa como con el de Sylvia Plath, estoy esperando a que llegue su momento adecuado porque sé que me puede encantar o puedo detestarlo.
¿Vosotros tenéis algún libro pendiente que comprastéis pensando que leeriais al instante?

21 oct. 2014

Reseña: "Noches blancas", "El pequeño héroe" y "Un episodio vergonzoso" de Fyodor Dostoyevski


Hace un par de años, después de terminar Crimen y castigo, fui corriendo a la librería a buscar otra obra de Dostoyevski. Como tenía tantos libros pendientes (¡el cuento de nunca acabar!), me compré esta edición con tres novelas cortas / relatos del autor, que era finita y no me hacía sentir culpable. Como viene siendo habitual en mí, he tardado mucho en leer el libro... ya veis que lo mía era un serio problema de impulso consumista.

La primera narración se llama Noches blancas. En ella se nos presenta a un protagonista, que es el narrados, vagando por las calles de San Petersburgo. Un día se encuentra con Nástienka, una joven que, como más tarde contará, no ha tenido mucha suerte en la vida puesto que se ve obligada a pasar casi todo el día pegada a su abuela. Pronto entablan amistad y comienzan a contarse sus historias. Me gustó bastante el relato, aunque se nota que fue escrito en la primera etapa del escritor. Algo más ingenua de lo que esperaba, la historia es un poco triste al final. Supongo que no entendí del todo el flechazo repentino del narrador, ¡pero es que eso siempre me pasa! Por lo demás, es una lectura que se hace rápido y de un tirón.

El pequeño héroe fue el relato que menos me gustó. Trata sobre un niño de once años que es invitado a una fiesta de la alta sociedad rusa. Ahí se queda prendado de una de las asistentes, Madame M., la cual tiene problemas con su marido. Me pareció algo más pesada esta historia, supongo que porque el tema en sí no me interesaba en exceso. Además, leer sobre un enamoramiento así después de Lolita no iba a encandilarme de ninguna manera. También influyó el hecho de que el Dostoyevski que yo conocía era ya el autor maduro y no el que comenzaba su carrera literaria.

Por último, Un episodio vergonzoso fue mi novela corta preferida de las tres. El protagonista es un funcionario de alto rango, que se cuela en la boda de uno de sus empleados con el fin de asombrar a los invitados con su humildad y cercanía. Las cosas se tuercen, como es de esperar, y termina haciendo el ridículo. Me reí bastante por lo absurdo de la situación y se me hizo bastante ligera la lectura, sobre todo por la ironía con la que Dostoyevski narra los hechos. Una crítica a la clase noble de la época estupenda.


20 oct. 2014

Nuevo en la estantería #7 (Inglés)


Este verano mis estanterías se vieron alimentadas por más libros en inglés de lo que las tengo acostumbradas. Entre que pedí algunos para la universidad (que al final resultó que no tenía que leer) y que compré otro mientras estaba de viaje, he termiando por acumular un total de 9 libros nuevos... y todos en inglés.


Mientras que estaba en Irlanda fui varias veces a una cafetería muy simpática donde había también una tienda de libros de segunda mano. Entre el desayuno full irish y las gangas ya os podéis imaginar que estaba en el cielo. Aún así me controlé y compré dos libros que guardaban relación con las clases que tengo este curso (La colección de poemas de Emily Dickinson y Todas las obras poéticas de Edmund Spenser) más uno que hacía tiempo que quería: Atonement (o Expiación es castellano) de Ian McEwan.


Como parte de una clase sobre literatura inglesa de la Restauración y del siglo XVIII, se recomendaban estos dos libros. El de la izquierda es The History of Rasselas Prince of Abissinia de Samuel Johnson (¡el inventor del diccionario!). Lo leí en verano y fue el culpable de que no leyera nada más hasta septiembre. Por otro lado está Gulliver's Travels de Jonathan Swift, en edición preciosa de Penguin English Library y que todavía no he leído.


Para finalizar, autores del siglo XX. En Santorini, Grecia, encontré una tienda de libros de las que salen en las películas, donde todas las paredes están llenas de libros y están organizados por temas e idiomas. Además, había varios cartelitos escritos a mano con comentarios de los propietarios. Allí me compre Books vs Cigarettes de George Orwell, que es una colección de ensayos del autor sobre la lectura y los libros. Por último, pedí los tres libros restantes para una clase que en principio iba a tener sobre postmodernismo pero que luego cambiaron a Jane Austen (no haré más comentarios al respecto). Me quedé con los libros comprados pero menos mal que eran libros que quería leer tarde o temprano. Son los siguientes: Wide Sargasso Sea de Jean Rhys, Flaubert's Parrot de Julian Barnes y Two Women of London: the Strange Case of Ms Jekyll and Mrs Hyde de Emma Tennant.

¿Qué libros habéis comprado vosotros últimamente? ¿Habéis leído alguno de los que he enseñado? ¿Os llama la atención alguno?

18 oct. 2014

Reseñas: "El baile" de Irène Némirovsky y "Pregúntale al polvo" de John Fante


Hoy he decidido juntar estos dos libros en una misma entrada del blog por el simple hecho de que ambos son bastante finitos y dudo que pudiera escribir más de un breve comentario sobre cada uno. Uno me encantó y el otro fue un desastre, pero no voy a adelantar información.

El baile de Irène Némirovsky

Empecé este libro porque estaba en época de exámenes y no quería entretenerme con lecutras demasiado densas. He de decir que no me sirvió de mucho mi artimaña porque terminé leyéndolo de un tirón... ¡pero es que me estaba gustando tanto! La historia se centra en Antoinette, una niña cuyos padres son lo que comúnmente se llama "nuevos ricos". No soporta a su madre, que la ningunea a más no poder y que, por si eso fuera poco, no le permite asistir a un baile muy importante que va a tener lugar en su casa. Antoinette, ni corta ni perezosa, decide vengarse de su progenitora.

Recuerdo que llevaba poquísimas páginas leídas y ya sentía la fuerza del relato, los sentimientos tan intensos de la protagonista de 14 años que se ve poseída por un odio tan enorme hacia su madre que desearía que una de las dos estuviera muerta. No dejó de sorprenderme la de veces que repetía las ganas que tenía de morirse y cómo, en ocasiones, hasta tenía planeado su suicidio. La forma en que la niña está retratada me pareció muy realista, lo cual no es de extrañar si se tiene en cuenta la biografía de la propia autora. La madre, por otro lado, piensa únicamente en disfrutar de su nueva vida y ve a su hija como un estorbo, un obstáculo en su ascenso por la escala social. El padre, por otro lado, no quiere formar parte de ningún conflicto, así que se limita a excusar a su hija por su comportamiento pero no llega a defenderla nunca del todo porque tampoco es que le importe mucho la pobre Antoinette.

Me encantó cómo, en tan pocas páginas, el relato estaba dotado de una fuerza tremenda, de unos personajes tan bien perfilado y de un estilo estupendo. Seguiré leyendo a esta escritora, sin duda.


Pregúntale al polvo de John Fante

Un título precioso que me llamó la atención desde el primer momento... una pena que no se le pareciera en nada el contenido. La única razón por la que lo terminé fue por lo breve que era, si no se habría quedado a medias. Escribí lo siguiente después de leerlo:

He terminado Pregúntale al polvo de John Fante hace unas horas y, si soy sincera, no me ha gustado. Lo tenía desde hace dos años en la estantería, había sido un regalo y la verdad es que me apetecía leerlo, le había llegado su momento. Creía que me iba a gustar, quería que me gustara. Había leído reseñas en las que decían que hacia la mitad la cosa se ponía interesante. Así que pasaba una página tras otra consolándome con que, al llegar a la página 100, la trama casi inexistente mejoraría algo... y no lo hizo. Bueno, sí, unas 25 páginas de mejora y 75 de caída en picado. Y a pesar de ello seguía pensando que a lo mejor el final era lo fascinante de este libro. Y al leer la ultima frase... un chasco.

Se me ha quedado un vacío en el cuerpo, una decepción. Como cuando nos presentan a alguien a quien llevamos tiempo queriendo conocer y resulta que esa persona es todo lo contrario a lo que imaginábamos... en el mal sentido. Pues algo así me ha pasado con Pregúntale al polvo. Quería leerlo, pensaba que me iba a encantar y al final mis ganas me han dejado con un sabor muy amargo en la boca porque se han topado contra un libro que me ha desesperado por lo aburrido y odioso que ha me ha resultado. Un personaje principal insoportable y una trama inexistente, todo aliñado con un estilo bastante regulero... en eso puedo resumir lo que el libro ha sido para mí.

12 oct. 2014

Reseña: "Lolita" de Vladimir Nabokov


La historia de la obsesión de Humbert Humbert, un profesor cuarentón, por la doceañera Lolita es una extraordinaria novela de amor en la que intervienen dos componentes explosivos: la atracción «perversa» por las nínfulas y el incesto. Un itinerario a través de la locura y la muerte, que desemboca en una estilizad ísima violencia, narrado, a la vez con autoironía y lirismo desenfrenado, por el propio Humbert Humbert. Lolita es también un retrato ácido y visionario de los Estados Unidos, de los horrores suburbanos y de la cultura del plástico y del motel. En resumen, una exhibición deslumbrante de talento y humor a cargo de un escritor que confesó que le hubiera encantado filmar los pic-nics de Lewis Carrol.
Terminé Lolita hará una semana y todavía no sé qué pensar de la novela. Bueno, sí, sé que me ha encantado, pero no estoy segura de que haya digerido lo que leí ni de si algún día llegaré a asimilarlo. Mi historia con este libro es la de dos caminos que no parecía que se fueran a cruzar jamás. Llevaba en mi lista de deseos desde hace años y siempre lo pedía como regalo, ya fuera de cumpleaños o de Navidades... o de lo que fuera. Mis peticiones nunca eran escuchadas y hasta que no dejé a mi hermano sin muchas más opciones como regalo de cumpleaños el pasado marzo, no pude tenerlo en mis manos. Lo dejé en la estantería unos meses, esperando que llegara su momento y, a finales de septiembre, no dudé ni un solo instante en empezarlo. ¡Qué obra de arte!

Mis primera impresión del libro fue que me iba a sentir muy incómoda a lo largo de las casi 400 páginas de mi edición. Hablaré claro: un hombre de 40 años está obsesionado / enamorado de una niña de 12 y terminan por tener una relación que a más de uno le haría llevarse las manos a la cabeza o dejar el libro de inmediato. No llegué a acostumbrarme al hecho de que Humbert Humbert deseara tan pasionalmente a Lolita y que ella se dejara llevar de esa manera. A menudo me cruzaba por la mente la idea de que estaba leyendo una historia cuyo tema principal era la pedofilia y aún así no era capaz de devolver el libro a la estantería. Hacía tiempo que una historia no me despertaba unas emociones tan encontradas, que me hacía sentirme desorientada y confusa sobre lo que he leído. Con Lolita he tenido que cuestionarme muchas cosas que jamás pensé que me cuestionaría. Y no sé para vosotros, pero para mí eso es indicativo de un libro magnífico.

Para cuando terminé la novela, no sabía muy bien cómo sentirme con respecto a los personajes: la obsesión Humbert me daba pena y a la vez me repugnaba y Lolita... creo que si una cosa me quedó clara al llegar a la última página fue que el lector nunca podría saber cómo era en realidad, porque todo el relato era la visión distorsionada que Humbert tenía de ella, había leído sobre una nínfula, como él las llama, que recibía el nombre de Lolita, pero nunca sobre Dolores Haze, la verdadera muchacha. Es cuando ella ya ha crecido que el lector se da cuenta de que ni el propio Humbert sabía como era Dolores en verdad, porque nunca se había preocupado por conocerla, porque había volcado en ella sus fantasías e ideas preconcebidas. Recuerdo que la última aparición de Lolita y la breve conversación que mantiene con el protagonista me inspiraron mucha lástima por ambos, aunque no sean del tipo de personaje al que se le toma cariño, sino todo lo contrario.

Pero, ¿qué tiene de especial Lolita? La respuesta es sencilla: su autor, Vladimir Nabokov. Todavía no me puedo creer lo bien escrita que estaba la obra. Trata sobre un tema bastante escabroso y, sin embargo, lo transmite todo con una delicadeza y una belleza inmensas. Los párrafos interminables eran una delicia; la selección de vocabulario, espléndida; las reflexiones, maravillosas... Puede gustarte más la historia o menos, caerte los personaes mejor o peor, pero hay una cosa inegable: merece la pena seguir leyendo por el simple placer de ver cómo las palabras se combinan para crear arte en estado puro. ¡Magnifico!

No me hace falta darle demasiadas vueltas: Lolita ha sido una de las mejores leturas de 2014, sin lugar a dudas. Me ha dejado boquiabierta, con mil dudas, sin saber qué pensar y con el corazón en un puño... pero es que eso es lo que busco en una buena lectura. La novela de Nabokov tiene bien merecido ser considerada una de las grandes obras de la literatura universal.